El Mesías de Händel: La obra que emociona a generaciones enteras
- hace 3 días
- 4 Min. de lectura
Si alguna vez has sentido un escalofrío al escuchar el famoso coro del “Aleluya”, ya has probado un poco de la magia de El Mesías. Esta obra de George Frideric Händel es una de las piezas más queridas de la música clásica, capaz de emocionar tanto a quienes la conocen desde siempre como a quienes se acercan por primera vez. No necesitas ser músico ni experto para disfrutarla: solo dejarte llevar por su poder y belleza.
¿Qué es un oratorio?
Antes de entrar en la historia, vale la pena explicar brevemente qué es un oratorio. Imagina una ópera, pero sin disfraces, escenografía ni actuación. Es una obra grande para voces solistas, coros y orquesta que cuenta una historia, generalmente de tema religioso o inspirador. Las voces y la música son las protagonistas absolutas. Händel se convirtió en un maestro de este formato y El Mesías es su ejemplo más famoso.

Una creación inspirada y rápida
En el verano de 1741, Händel estaba pasando por un momento complicado. Sus óperas ya no llenaban los teatros como antes y buscaba nuevos caminos. Un amigo suyo, Charles Jennens, le entregó un texto compilado con pasajes de la Biblia (principalmente del Antiguo Testamento y los Evangelios).
Händel comenzó a componer el 22 de agosto de 1741 y, en solo 24 días, terminó la obra completa. Cuentan que trabajaba como poseído, casi sin dormir. Para él, la música parecía fluir de manera natural. La llamó Messiah (Mesías), y aunque hoy la asociamos con Navidad, originalmente fue pensada para la temporada de Pascua.
El estreno en Dublín y su camino al éxito
El Mesías se estrenó el 13 de abril de 1742 en Dublín, Irlanda, en un concierto benéfico. La sala estaba tan llena que pidieron a las señoras que no usaran sus amplios vestidos con aros y a los caballeros que dejaran sus espadas en casa, para que cupiera más gente. Fue un éxito inmediato. El público quedó conmovido por la fuerza de los coros y la belleza de las melodías.
Un año después llegó a Londres, donde tardó un poco más en ganar popularidad. Con el tiempo, se convirtió en una de las obras más interpretadas del mundo. Händel mismo la dirigió muchas veces, incluso cuando ya estaba ciego, guiándose solo por su memoria y su oído.
Existe una anécdota famosa sobre el coro del “Aleluya”: se dice que durante una función en Londres, el rey Jorge II se levantó emocionado y toda la sala lo imitó. Desde entonces, es tradición ponerse de pie al escucharlo. Aunque no hay pruebas definitivas de que el rey estuviera allí, la costumbre se mantiene y añade un toque especial a cada interpretación.
La estructura de El Mesías: una historia en tres partes
La obra dura alrededor de dos horas y media y está dividida en tres partes, como si fueran tres actos de una gran historia. No cuenta la vida de Jesús paso a paso como en una película, sino que reflexiona sobre su significado usando palabras de la Biblia. Es más una meditación profunda que un relato lineal.
Primera parte: Habla de la esperanza y la llegada del Mesías. Comienza con profecías antiguas que anuncian consuelo y luz para la humanidad. Luego llega el anuncio del nacimiento de Jesús, la alegría de los ángeles y los pastores. Es la parte más luminosa y festiva, la que más se asocia con Navidad. Aquí encontramos coros hermosos como “Y a nosotros un niño nos es nacido”.
Segunda parte: Es la más dramática. Habla del sufrimiento y sacrificio de Jesús, su rechazo por parte de algunos, su muerte y, sobre todo, su victoria sobre la muerte. Culmina con el poderoso coro del “Aleluya”, que celebra el reinado eterno. Esta sección transmite tanto dolor como triunfo y esperanza.
Tercera parte: Mira hacia el futuro. Habla de la resurrección, la victoria final sobre la muerte y la promesa de vida eterna para las personas. Termina con un coro grandioso de alabanza (“Digno es el Cordero”), que deja una sensación de grandeza y consuelo.
A lo largo de la obra alternan momentos para voces solistas (que expresan emociones personales) y coros (que transmiten la grandeza colectiva). Todo fluye de forma natural, como una conversación entre lo íntimo y lo monumental.

¿Por qué El Mesías sigue conquistando corazones?
Más de 280 años después, esta obra sigue llenando salas de concierto en todo el mundo. Su mensaje de esperanza, redención y triunfo sobre la dificultad toca algo muy profundo en las personas. No importa tu creencia religiosa: la música de Händel expresa emociones universales: consuelo en la tristeza, alegría en la promesa de algo mejor y asombro ante la grandeza.
Händel no escribió El Mesías para élites, sino para que llegara a mucha gente. Por eso sigue siendo una puerta perfecta para quien quiere descubrir la música clásica.
Cómo empezar a escucharlo
Te recomendamos comenzar con estas piezas:
El coro del “Aleluya” (busca versiones con coros grandes, ¡es impresionante!)
“Comfort ye” (un aria reconfortante del principio)
“I know that my Redeemer liveth” (una soprano que transmite paz)
El coro final “Worthy is the Lamb”
Hay excelentes grabaciones gratuitas en YouTube de orquestas y coros reconocidos. Escúchalo completo una tarde tranquila y déjate llevar.
El Mesías no es solo música antigua: es una experiencia que une a la gente a través del tiempo. Händel logró crear algo que sigue hablando al corazón humano con la misma fuerza de siempre.

_edited_edited.jpg)



Comentarios